04 agosto 2007

Córdoba, ciudad del libro

Manuel Pimentel comentaba hace unos días su intención de ayudar a "convertir Córdoba en la tercera plaza de España en edición de libros" tras Madrid y Barcelona. Es un proyecto factible, que podemos conseguir entre todos, y que ayudaría a la consecución de la Capitalidad Cultural, significaría un nuevo refuerzo a nuestra maltrecha economía y llevaría el nombre de Córdoba, más allá del año 2016.

¿Cómo podemos hacerlo? Leer libros, hacer uso de bibliotecas, participar en foros de lectura o iniciativas como BookCrossing (donde encontramos El Poney Pisador). Y por supuesto, trabajar con libros. Son necesarios correctores, maquetadores, diseñadores, editores, impresores, encuadernadores... incluso puedes animarte a escribir y participar en premios y certámenes.

En definitiva, es una oportunidad que no debemos dejar escapar. Lo que me hace preguntarme. ¿Cuándo las Administraciones van a potenciar la Feria del Libro para que sea un evento importante más allá de nuestra ciudad? ¿Cuándo los empresarios van a organizar un encuentro del sector con carácter periódico?

Por último, dar la bienvenida a Librerías Beta, que el próximo día 6 de agosto abrirá su nuevo establecimiento, (al parecer el sexto más grande de España por espacio expositivo) uniéndose a las grandes librerías cordobesas: Librería Luque y Anaquel (contradiciendo, por cierto, el refrán de la tierra de tabernas).

¿Qué más podemos hacer para ser referencia en el sector del libro? ¿Qué tipo de libros te gustan más?

1 comentario:

Javier Ortega dijo...

Si algo tiene Córdoba que ofrecer al mundo es un patrimonio cultural inigualable. El día que tanto las instituciones públicas como el ciudadano de a pie seamos conscientes de ello y empecemos a remar en la misma dirección, Córdoba cobrará el merecido protagonismo del que, hoy por hoy, carece.
Proyectos como el de Almuzara y Beta van en la buena dirección: la de abandonar nuestro ancestral conformismo y poner los medios necesarios para convertir a esta tierra en lo que está llamada a ser: un enclave de primer orden en el plano cultural.
Fuerte abrazo, amigo Oscar.